Nuestros abuelos decían que "los tiempos adelantan que es una barbaridad". No se podían hacer ni idea realmente a que velocidad va la tecnología, y más concretamente en el mundo multimedia. Desde un teléfono móvil moderno, y especialmente si es de la categoría del smartphone (teléfono móvil más PDA), se puede sacar una fotografía -con una calidad muy aceptable-, y poder enviarla inalámbricamente a quien se desee (que tenga medios para recibirla, como es lógico), con o sin edición de la misma.
La suma de la imagen (y/o sonido) con las comunicaciones es una auténtica bomba tecnológica. Sacamos una fotografía en cualquier rincón del mundo, la podemos editar (depende del dispositivo que se tenga, en esto es importante un smartphone), añadirle un comentario (de texto o sonido), y enviarla por diversos medios: Bluetooth (cortas distancias, pero mayores que el infrarrojo), MMS (mensaje multimedia), e-mail, colocarla en una web de Internet, etc... Como es evidente, si se dispone de un dispositivo 3G, o superior, la velocidad de transferencia de datos telefónicos será mayor que con el GPRS (incluyendo EDGE). El principal inconveniente en las comunicaciones telefónicas son los costes disparatados que tienen las operadoras, principalmente en España, y aún así, este tema se está popularizando a pasos agigantados.
Pero me voy a centrar básicamente en el punto de vista fotográfico, pero aprovechando todas las ventajas que pueden dar un dispositivo smartphone, más concretamente un Palm Treo 650, dado que, al tener un sistema operativo potente (Palm OS), las posibilidades de tratamiento de la imagen son mucho mayores que en la mayoría de los teléfonos móviles más convencionales, aunque hay de todo en el mercado a disposición del ávido consumidor.
Ante todo, el Palm Treo 650 es un PDA (ordenador de bolsillo), con funciones completas telefónicas (cuatribanda, con GPRS más EDGE), además de contar con Bluetooth e Infrarrojos. La pantalla LCD TFT de 2,5" y 320x320 píxeles es brillante y da una gran calidad de visión, tema importante en el mundo fotográfico, dispone de un procesador rápido de 312 MHz (con Palm OS es más que suficiente), memoria RAM disponible para el usuario de 11 MB (además de la ROM del sistema operativo), más una ranura para tarjetas de memoria SD o MMC de hasta 2 GB (con un driver adecuado admite SDHC, pero no es oficial de la marca). Lleva teclado completo "Qwerty", pequeño, pero muy manejable (nada que ver con los secuenciales que equipan los teléfonos móviles convencionales), junto a unas dimensiones y peso sumamente razonables para sus elevadas prestaciones. El Palm Treo 650 ha sido protagonista en numerosas películas y series conocidas de televisión, sobre todo en USA, donde existe una amplia legión de seguidores de estos dispositivos, todo un fenómeno tecnológico.
La cámara digital que incorpora el Treo 650 es de prestaciones modestas, pero bien equilibrada, y resultados honestos. No son muchos los datos facilitados por el fabricante sobre sus especificaciones técnicas, ignoro el motivo de este "secreto de estado" -máxime a estas alturas-, pero lo cierto es que he tenido que hacer pruebas y suposiciones para poder valorarla en su conjunto. La luminosidad debe estar en torno a un F3.5, y la distancia focal en un angular moderado de un 35 a 40 mm, aproximadamente. Todo es automático, desde la velocidad, pasando por el control del balance de blancos, y el nivel de sensibilidad ISO. Lo cierto es que responde muy bien en casi todas las circunstancias, y eso que no posee ni siquiera un diminuto flash electrónico.
Por supuesto, y debido a la miniaturización de su sensor CMOS y óptica, sacar fotografías con luces bajas entraña un aumento palpable del ruido de la imagen, además del emplastecimiento de la misma, también responsable de ello la baja resolución disponible, ya que es una cámara VGA, de tan sólo 640x480 píxeles... si, sólo 0,3 MP (300.000 píxeles), en un mundo en el que actualmente las compactas digitales están entre 6 y 10 MP de resolución. Graba también vídeos de 352x288 píxeles, con o sin sonido. Hay un zoom digital 2x... mejor no usarlo, pues la calidad de los resultados se resienten mucho con estas bajas resoluciones. Pero no hay que acomplejarse, pues la cámara de un smartphone, o de un teléfono móvil, debe ser un elemento suplementario a cualquier otra cámara, al menos por ahora, y como tal, si así se acepta, puede dar juego de forma adecuada.
Para lograr unos resultados medianamente correctos con una cámara como la del Palm Treo 650, hay que usar la cabeza más que el corazón, es decir, no dejarse llevar simplemente por el impulso de querer fotografiar todo lo que ponga ante nosotros. No, se deben analizar las luces, la composición, el perfecto encuadre, y la velocidad de movimiento escénico. Al tener una resolución tan baja, las imágenes obtenidas apenas se pueden editar y modificar posteriormente, pues a poco que se toquen, los píxeles se revelarán violentamente, casi como un motín. Cualquier intento de modificar un encuadre, tonos, o nitidez, dará como resultado el destrozo casi total de la imagen. Estamos ante una situación parecida a la del anterior mundo analógico, al menos para el aficionado normal, en la que el carrete iba al laboratorio, sin manipulación alguna. Pero ahora, en el mundo digital, la manipulación sigue sin ser recomendable con cámaras de baja resolución, aunque las posibilidades de organización, o de envío, son infinitamente superiores a cualquier nivel.
Haciendo un recorrido lógico, en estas breves líneas describiré como obtener unas imágenes, en esta ocasión viradas en sepia (originalmente se permite en color, blanco y negro, o sepia), hacer unos ligeros ajustes en el propio smartphone (si se precisa, o se desea), incluso cambiar de tamaño la imagen para un posterior envío más rápido o cómodo, y transmitir la imagen de varias maneras posibles. La primera misión es la más compleja, pues la creatividad y técnica del fotógrafo son muy importantes, mientras que las demás son ventajas que ofrece un smarthone como el Palm Treo 650, o dispositivo similar.
He sacado seis fotografías de tipo variado, tres de ellas estáticas, y tres dinámicas, para que sea algo variado este pequeño panorama gráfico. Lo cierto es que, aunque parezca una postura extraña la que hay que emplear con el Palm Treo 650 para sacar fotografías, es bastante cómodo usar, y sobre todo, el botón disparador (el central del navegador multi-servicio) que es sumamente suave y preciso, lo que evita en general imágenes trepidadas o movidas, salvo con luces realmente bajas. Pocas son las opciones a considerar, salvo el color a usar, la resolución (recomendable siempre la máxima, la VGA), foto fija o vídeo, sonido, localización del sitio a guardar los ficheros (en la RAM, o en carpetas de la SD/MMC)... y poco más. Tras sacar la fotografía, hay un paso intermedio, en el cual se nos dará la opción de guardar definitivamente la fotografía, o borrarla... la mítica "segunda oportunidad".
Si empezamos por las imágenes estáticas, puede decirse que son tres bodegones, aunque con estilos distintos. Está el clásico vegetal, con unas plantas bien diferenciadas de tonos ante un fondo más oscuro, dando protagonismo al primer plano. También hay uno de tipo urbano con un cartel publicitario rasgado, pero buscando el equilibrio de la escena. Por último, hay uno puramente industrial, la parte trasera de una potente motocicleta, sobre la acera de una calle, más "urbanita"... imposible. Los brillos de los cromados realzan la nitidez de una máquina como esta, pero hay que tener cuidado que las luces ambientales no sean elevadas, para evitar deslumbramientos (blooming) que tanto afectan a los sensores de las cámaras digitales, especialmente cuando son tan diminutos como el CMOS de esta Palm Treo 650. En estas tres imágenes, al igual que se puede decir de cualquier fotografía, el equilibrio en el encuadre es fundamental, máxime cuando no se pueden hacer posteriores correcciones en este sentido.
(aumento de tamaño, se notan más los píxeles)
Las imágenes dinámicas son más complejas de predecir en cuanto a sus resultados, pero en esto la experiencia hace mucho. El sacar unas piernas en movimiento, pero con cierta nitidez parcial, el vehículo en movimiento desde otro similar, y la última con las condiciones climatológicas desatadas, son maneras de realzar escenas que de otra manera quedarían faltas de interés. El dinamismo es importante si el tema lo precisa. En este sentido, el Palm Treo 650 se comporta muy bien una vez más, dentro de sus limitaciones técnicas.
(sin recorte de imagen)
(con recorte 1)
(con recorte 2)
Los accesorios precisos para un smarthone pueden ser infinitos, el "tuneado" está muy de moda, o bien limitarse a lo preciso funcionalmente. Una funda para el cinturón, una batería de recambio, y un stylus adicional (por si se extravía el que lleva incorporado), es todo lo necesario para este tipo de trabajo, además de disponer del mejor programa del mercado para la visión y optimización de las fotografías: Resco Photo Viewer. Es una aplicación que puede funcionar integralmente desde la tarjeta de memoria externa, y con una razonable ocupación de espacio. Rápida, fácil de usar (aunque sólo está en idioma inglés), y con las funciones más precisas. Permite catalogar muy bien todas las fotografías existentes en la memoria RAM y/o la de la tarjeta SD/MMC, sin problema alguno. Cada fotografía se puede ver a su tamaño, reducirla o ampliarla bastante, rotarla, y dentro de la edición, cambiar el brillo, el contraste, y el balance de los colores (actuación sobre los tres básicos RGB: rojo, verde, y azul). Se pueden ver los metadatos EXIF (en el Palm Treo 650 no se facilitan, otro "secreto" de la marca), añadir una nota en cada imagen, o ver sus datos básicos. Además de todo esto, se pueden reducir las imágenes (conservando siempre el original, tema importante) a 2x, 4x, u 8x, para enviarlas a otros teléfonos móviles con menos tamaño, y que tienen pantallas con resoluciones menores, e incluso recortarlas. Por si todo esto fuera poco, se pueden montar sesiones de diapositivas con las imágenes deseadas, con efectos de transición, y/o sonido... todo un pequeño mundo multimedia.
Llega el punto crucial de un smartphone o teléfono móvil... las comunicaciones. Además de poder conectarse a un puerto USB de cualquier ordenador (sin programa adicional alguno, si se dispone de Windows XP o superior), como si de un súper pendrive se tratara, también se puede poner la tarjeta de memoria en un lector para ellas, o bien hacer uso de sus variadas y potentes herramientas de comunicación sin cable: Infrarrojos (lo más lento), Bluetooth (muy versátil), SMS o MMS (mensajes de texto o multimedia), e-mail (lo más completo), o web en Internet. Las tres últimas posibilidades cuentan con la limitación de la velocidad y coste de comunicaciones. Hay algunos dispositivos que disponen también de Wi-Fi, de lo más veloz, y con un amplio radio de acción/cobertura.
Es evidente que aún queda mucho camino por recorrer. Dispositivos más potentes y rápidos a nivel de comunicaciones (y esperemos que más baratas), con más capacidad de memoria, cámaras digitales con mejor óptica, funciones más amplias, y resoluciones más elevadas, y por último, programas de edición con más posibilidades técnicas, esto último ha de ir en consonancia con el sistema operativo y el procesador del smartphone o teléfono móvil correspondiente. Pero no obstante, esto avanza muy rápido, y cada vez son más seductores estas pequeñas joyas tecnológicas... el sueño de la inmensa mayoría de los mortales en la actualidad.
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Juan Carlos Martín Martín
juancm.martin@telefonica.net







































































